A Néstor Lorenzo le quedan, a partir del pitazo final de este partido contra Francia, 80 días para tratar de enderezar un rumbo que se torció, y para mal, en esta fecha Fifa de marzo. La Selección Colombia mostró una de sus peores caras y la suplencia del subcampeón del mundo le pasó por encima: 3-1 en Landover (Maryland).

El plan A de Lorenzo hace rato está claro y en estos dos partidos demostró que no está muy dispuesto a salir de él, incluso si los nombres no están en su mejor nivel, como James Rodríguez o Ríchard Ríos. Solo tocó el arquero, con Álvaro Montero por Camilo Vargas, y uno de los centrales, con la sorpresiva inclusión de Juan David Cabal en lugar de Jhon Lucumí.

El resto fueron los mismos y lo que pasó en la cancha fue similar a lo del jueves en Orlando: un arranque alegre, con Luis Díaz y Jhon Arias tratando de ayudar a que Colombia se acercara, pero poco más. James, más allá de un remate a puerta al que le faltó potencia, sigue siendo una sombra del de la eliminatoria.

Francia, con una cantidad enorme de emergentes y con sus figuras charlando en el banco, comenzó tranquila y poco a poco fue avanzando. La efectividad fue total: dos tiros al arco, dos goles.

El primero, a los 29 minutos, repitió un patrón que ya se vio en el partido contra Croacia, una combinación de falta de concentración y mala suerte. Désiré Doué cazó un rebote en el borde del área, con mucha libertad, y remató a la portería. La bola se desvió en Daniel Muñoz y desubicó a Montero, que ya se agachaba a recoger un balón que no llevaba mucha potencia.

En el segundo, a los 41, a Colombia le volvieron a hacer un gol por arriba. Tres jugadores de Colombia dudaron tras un centro de Maghnes Akliouche. Muñoz y Dávinson perdieron el cabezazo con Marcus Thuram y Montero se quedó a mitad de camino, porque salió sin necesidad y sin decisión.

Lorenzo parecía haber tenido planeados los cambios desde antes del partido, porque no tuvo en cuenta el contexto de lo que estaba sucediendo: sacó a Arias, el más destacado de Colombia, para meter a Carlos Andrés Gómez. También sacó a Ríchard Ríos, que sigue muy flojo, y a Luis Javier Suárez, que poco se notó, para que entraran Gustavo Puerta y Jhon Córdoba.

El arranque del segundo tiempo fue tan flojo como el primero y además llegó un nuevo error de la defensa, esta vez, de Cabal, que dejó jugado al equipo y le permitió a Doué anotar su doblete, en el minuto 56.

Ya con tres adentro y con una hora de juego, Lorenzo sacó a James, cuya participación apenas fue testimonial, e, increíblemente, también sacó a Luis Díaz. Ahora sí aplicó el plan B. Un gol de Campaz, el reemplazo de Lucho, disimuló un poco la superioridad de los francess, con un remate cruzado que pegó en el poste antes de meterse, con la asistencia de Lerma.

Didier Deschamps, el DT de Francia, fue metiendo poco a poco a las figuras y Kylian Mbappé y Michael Olise vieron el remate del juego ya en la cancha. El partido se abrió y Colombia se salvó de un cuarto gol, en una bola que sacó de la raya Déiver Machado. Y en una de las últimas jugadas del partido, Mbappé pudo marcar el cuarto. Los salvó el línea, porque estaba adelantado.

Esta Selección Colombia se llenó de grietas. Defendiendo y atacando, hay muchos reparos. Quedan 80 días para que Lorenzo replantee y vuelva a poner a funcionar un equipo que en esta fecha Fifa decepcionó.