Cristiano Ronaldo pidió parar las críticas de los jugadores hacia la Saudi Pro League, de Arabia Saudita, asegurando que estas no benefician a la imagen ni el crecimiento de la liga y únicamente perjudican en su objetivo por competir con las mejores ligas europeas.

El partido entre Al-Nassr y Al-Ahli terminó en bronca por las quejas de Merih Demiral (Al-Ahli) debido a una dura barrida de Kingsley Coman, de quien pedía su expulsión.

En su momento, Demiral estalló contra el árbitro por no sancionar con la tarjeta roja al francés, por lo que una vez cerrado el partido, fue a reprocharle la jugada, vaciando las bancas de ambos equipos en una bronca que finalmente no escaló.

Demiral fue separado por sus propios compañeros y los ánimos se enfriaron cuando los jugadores del Al-Nassr optaron por olvidar la bronca y procedieron a festejar el triunfo (2-0) junto a su afición. Una victoria que los acerca al título de liga.

Después del partido, Cristiano defendió que las actitudes de Demiral no eran buenas para la liga, argumentando que las quejas de «muchos jugadores» sobre los árbitros no son buenas para la liga y pidió «parar esto si queremos competir con las mejores ligas europeas».

Pese a no escalar el conflicto entre los jugadores, una de las imágenes que más revuelo causaron en redes sociales fueron las de Demiral mostrando sus dos medallas de la Champions League Asiática a la afición del Al-Nassr, calenatando a los presentes.

De manera similar, los seguidores del Al-Ahli presentes provocaron a Cristiano Ronaldo durante su entrevista post partido, igualmente haciéndole saber que no ha ganado el torneo asiático, a lo que el portugués simplemente se rió y alzando la mano abierta les respondió: «yo tengo cinco (Champions)».

Cristiano Ronaldo anotó el gol 970 en su carrera en la victoria 2-0 del Al-Nassr, que se mantiene en la cima del campeonato, ocho puntos libre del Al-Hilal a falta de cuatro partidos en su temporada.