A solo 100 días del inicio de la Copa del Mundo 2026, la FIFA enfrenta una situación sin precedentes en la historia del fútbol global: uno de los países clasificados, Irán, está en guerra con el país anfitrión, Estados Unidos. Pese a la incertidumbre, el organismo rector del fútbol mundial mantiene una postura oficial de optimismo y asegura que el torneo se desarrollará con normalidad.
De acuerdo con lo informado por Bloomberg Línea, Amy Hopfinger, directora de negocios y estrategia de la FIFA, declaró en el podcast Bloomberg Business of Soccer que la organización trabaja estrechamente con las ciudades anfitrionas y los gobiernos para «ofrecer la Copa Mundial más segura y protegida que sea posible». No se ha tomado ninguna decisión formal sobre la participación de Irán, aunque la FIFA confirmó que monitorea activamente la situación.

El futuro del equipo iraní en el torneo podría resolverse de varias formas: el equipo podría retirarse voluntariamente, EE.UU. podría bloquear su ingreso al país, o una selección alternativa podría ocupar su lugar. Actualmente, los viajeros de Irán tienen prohibida la entrada a Estados Unidos bajo un decreto de la administración Trump, aunque en el momento de su implementación se establecieron exenciones para atletas que participaran en eventos deportivos internacionales como el Mundial o los Juegos Olímpicos. La selección masculina de Irán se clasificó el año pasado y tiene previsto disputar su primer partido el 15 de junio contra Nueva Zelanda, junto a Bélgica y Egipto en su grupo.
El conflicto bélico no es el único desafío logístico del torneo. En México copanfitrión junto a Canadá, estalló la violencia en Guadalajara a fines de febrero, ciudad sede de varios partidos, tras una operación de represión contra un cártel. La FIFA señaló que su equipo en terreno y el gobierno federal mexicano trabajan en coordinación permanente sobre seguridad.
En paralelo, las ciudades anfitrionas de EE.UU. aún esperan subvenciones federales para seguridad pública a través de un programa de US$625 millones gestionado por FEMA, mientras advierten que el tiempo disponible para planificar se agota. El Secretario de Transporte, Sean Duffy, anunció una inversión de US$100 millones en sistemas de transporte público para preparar las ciudades sede.