Una incómoda sensación ha quedado tras la drástica sanción que la UEFA le impuso al colombiano Luis Díaz.
Tras marcar doblete en la victoria 1-2, el colombiano fue expulsado por una dura entrada sobre Achraf Hakimi, que le produjo un esguince y lo marginó de las canchas probablemente hasta inicios de 2026. La UEFA le impuso al infractor una sanción aún peor pues le dio tres fechas, que cumpliría a finales del próximo mes.
Bayern exige respuesta de la UEFA a apelación
Bayern Munich entendía que, al tratarse de una acción fortuita, la sanción podría ser de una fecha en los cálculos más optimistas. Incluso dos, en una visión más realista pues, después de todo, fue una roja directa. Pero cuando supo que serían tres envió una apelación de inmediato, esperando revertir al menos esa última jornada de castigo.
Pero, según la información de Sport1, «Bayern aún no ha recibido respuesta de la UEFA a su apelación de la sanción de tres partidos a Luis Díaz. Los responsables del club están desconcertados por esta situación», dijo.
Y añadió: «la impaciencia crece, ya que su próximo partido de la Champions League se disputará el martes» contra Sporting Lisboa, del colombiano Luis Suárez.
Luis Díaz en la falta a Achraf Hakimi
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Thomas SAMSON / AFP
Y es que, en general, el manejo del caso Díaz tendría muy frustrados a los jefes del club bávaro: «Bayern se enteró dos semanas y media después del partido contra el PSG de que Díaz sería suspendido tres partidos. Posteriormente, tuvo que esperar la justificación por escrito del veredicto antes de poder presentar un recurso. Este recurso finalmente se presentó, pero ahora llevan casi dos semanas esperando de nuevo sin respuesta de la UEFA», informó la fuente.
Bayern perdió, contra Arsenal (3-1) su primer partido de la temporada y quedó en evidencia cuánto extrañó a su extremo, su intensidad, su sorpresa y su compromiso defensivo.
De ratificarse el castigo, el extremo regresaría apenas para el compromiso contra PSV, el 28 de enero de 2026. Eso es lo que quieren evitar los alemanes, que consideran excesivo que por una falta inevitable tenga que estar fuera más tiempo que el propio Hakimi.
Sin embargo, esa incómoda sensación de no tener respuesta deja la duda: ¿acaso no pesa tanto la imagen de Bayern ante la entidad rectora del fútbol europeo? Las señales no son alentadoras.