El fútbol global se prepara para un cambio estructural sin precedentes. Tras una serie de negociaciones estratégicas entre la FIFA y la UEFA, se ha informado que el Mundial de Clubes ampliaría su cupo de 32 a 48 participantes. Esta decisión responde directamente a la presión ejercida por los clubes de élite de Europa que quedaron fuera de la edición de 2025, buscando garantizar que las instituciones con mayor peso comercial y deportivo tengan un lugar asegurado en la máxima cita.

La expansión busca replicar el éxito y el alcance del formato que la Copa del Mundo de selecciones implementará a partir de este año. Gigantes como el FC Barcelona, Manchester United y Liverpool, ausentes en la cita de Estados Unidos 2025 por las estrictas cuotas de clasificación, han sido los principales impulsores de esta reforma. Con este nuevo acuerdo, se espera que el torneo no solo crezca en cantidad de partidos, sino también en competitividad y valor de mercado para las próximas ediciones.

La transición hacia un Mundial de Clubes de 48 equipos marca el fin de las restricciones que limitaron la participación de grandes potencias en el pasado reciente. Durante la edición de 2025, el criterio de clasificación basado en el ranking de cuatro años y el límite de dos clubes por país dejó en el camino a escuadras históricas que, a pesar de su jerarquía, no lograron cumplir con las métricas específicas en el ciclo correspondiente.

Para 2029, la intención es flexibilizar estos ingresos. Aunque aún no se ha definido oficialmente la distribución exacta de las nuevas plazas, se estima que la UEFA aumentará considerablemente su representación, pasando de los 12 cupos actuales a un total de 16. Esto reduciría significativamente el riesgo de que clubes con audiencias globales masivas queden excluidos del certamen, garantizando un producto más atractivo para los patrocinadores y los derechos de transmisión.

Con el Mundial de Clubes 2025 como el gran experimento de este nuevo ecosistema, la edición de 2029 ya comienza a perfilarse como el evento definitivo del fútbol de clubes. Aunque la sede aún no ha sido confirmada por el Consejo de la FIFA, países como España y Marruecos aparecen como los favoritos para albergar el torneo, sirviendo como antesala ideal para la Copa del Mundo de selecciones de 2030.

La estructura del torneo de 48 equipos obligará a una logística mucho más compleja, similar a la que veremos en el Mundial 2026 a nivel de países. Se espera que la fase de grupos se divida en sectores de tres o cuatro equipos, asegurando un volumen de partidos que permita una exposición mediática total durante el verano del hemisferio norte.