El Frente Nacional por el Rescate del Campo Mexicano (Fnrcm) y la Asociación Nacional Transportista (Antac) enviaron una comunicación formal a la Fifa y a la Federación Mexicana de Fútbol para solicitar que se revise la realización de los partidos de la Copa del Mundo 2026 en territorio mexicano. Los gremios fundamentan su petición en la situación de seguridad en las carreteras y las condiciones económicas del sector agrícola.

En el documento, dirigido a Gianni Infantino y Mikel Arriola, las organizaciones señalaron que la celebración del torneo coincidiría con movilizaciones sociales. Según el texto, el calendario de encuentros en Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey se cruzaría con manifestaciones de productores y transportistas que demandan políticas públicas para el campo y garantías de seguridad.

De acuerdo con el posicionamiento de las organizaciones, el cierre de los ciclos agrícolas resultará en millones de toneladas de granos, como maíz, trigo y sorgo, sin mercado de comercialización. Esta circunstancia es atribuida por los productores a las importaciones de productos básicos y a la carencia de apoyos estatales.

A este escenario se suma la situación en las rutas nacionales. El reporte de los gremios indica: «El robo de mercancías, unidades de carga y extorsiones por parte de grupos criminales ha convertido el traslado por vías federales en una actividad de alto riesgo».

El Mundial 2026 está programado para desarrollarse de forma conjunta entre México, Estados Unidos y Canadá. No obstante, el Fnrcmy la Antac advirtieron sobre un escenario de tensión social durante el periodo de la competencia, debido a la falta de precios para la producción agrícola y la violencia en las rutas de transporte.

Este pronunciamiento surge en medio de un conflicto entre el sector rural y el gobierno federal por la política agroalimentaria y la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).

El dirigente del Frente, Eraclio Rodríguez, detalló las posibles consecuencias de la falta de acuerdos con la administración actual. En declaraciones ofrecidas el pasado 20 de enero, el líder gremial fijó una postura respecto a la viabilidad del evento deportivo: «Si no hay acuerdo, tampoco hay Mundial».

Rodríguez sostuvo que millones de productores enfrentan riesgos económicos mientras los preparativos del torneo continúan su curso. El sector cuestiona las importaciones agropecuarias y la ausencia de soluciones estructurales, factores que han motivado bloqueos en diferentes estados en demanda de financiamiento y control de mercado.