El mercado de pases de 2026 sigue entregando movimientos de alto impacto para los futbolistas de la Selección Colombia. En una operación relámpago, se ha confirmado que Jhon Jader Durán es nuevo jugador del Zenit de San Petersburgo, marcando un nuevo rumbo en la vertiginosa carrera del atacante antioqueño tras su breve paso por el fútbol de Turquía.
El delantero interrumpió su préstamo con el Fenerbahçe para embarcarse en este desafío en la Liga Premier de Rusia. Con apenas 22 años, Durán se unirá a su compatriota Wilmar Barrios en el equipo de San Petersburgo (A falta del anuncio oficial por parte del club ruso), buscando la estabilidad necesaria en un trayecto profesional que lo ha llevado por diversos continentes en un periodo de tiempo sumamente corto.

La trayectoria reciente del delantero desafía cualquier lógica de adaptación deportiva. Al confirmarse su llegada al fútbol ruso, el delantero sumará su cuarto equipo profesional en apenas poco más de un año. Esta inestabilidad contractual sorprende considerando su juventud y el enorme potencial que ha demostrado en cada una de sus etapas previas, desde su explosión en la MLS hasta su paso por el fútbol europeo.
Es fundamental recordar que el dueño de su ficha sigue siendo el Al-Nassr de Arabia Saudita. El club asiático realizó una inversión sin precedentes al adquirir su pase por 77 millones de euros, cifra que convirtió a Durán en el fichaje más caro en la historia para un futbolista de Colombia, superando registros de figuras históricas del balompié nacional. Tras no lograr asentarse en el proyecto saudí y pasar por una cesión en el Fenerbahçe, el Zenit aparece como el destino para relanzar su capacidad goleadora.

La llegada al Zenit representa para Jhon Durán la oportunidad de compartir vestuario con Wilmar Barrios, referente del club ruso y de la selección. Esta sociedad podría ser clave para que el delantero logre la adaptación que le fue esquiva en Estambul. El equipo ruso adquiere a un jugador con una potencia física envidiable y una efectividad que, en su paso por Arabia y Turquía, se mantuvo en niveles altos a pesar de la falta de continuidad.
El desafío para el jugador será demostrar que puede cargar con el peso de ser el futbolista colombiano más costoso de la historia en una liga que exige resultados inmediatos. Para el cuerpo técnico de la Selección Colombia, este movimiento es seguido de cerca, pues necesitan que su delantero estrella mantenga ritmo de competencia de cara a los próximos compromisos internacionales.